LOS PESOS PESADOS DEL AUTÓDROMO
9 junio, 2020
Autódromo

Lo que empezó en 1988 como un concurso de tractomuleros en el marco de la celebración del día de la Virgen del Carmen, la ‘patrona’ de todos los conductores, se convirtió en uno de los eventos más esperados anualmente en el mundo del automovilismo nacional.

Por ese entonces Mobil Delvac, organizador del evento, quiso congregar a este importante gremio transportador con el objetivo, entre otros, de darles un espacio en la pista del Autódromo de Tocancipá, la cual para julio de ese año aún estaba en proceso de construcción.

El impacto de esta competencia no solo se ha podido evidenciar en la asistencia al evento, que cuenta con un promedio de 25.000 espectadores hoy en día, sino también a la mano de obra que está detrás de la organización, pues en sus inicios cerca de 20 personas participaron en el montaje del Gran Premio, mientras que hoy en día se requieren mínimo 350 hombres y mujeres.

En principio el plan de poner a rodar en el Autódromo vehículos tan robustos no parecía viable ya que muchos expertos pilotos afirmaban, en su época, que esta pista requería una alta exigencia al momento de conducir.

Aunque con precaución y bastante control por parte de los organizadores, el primer Concurso Nacional de Tractomulas fue calificado como todo un éxito y muestra de ellos es que hasta la fecha se había llevado a cabo sin interrupciones, a excepción de este año 2020, en el que se canceló el Gran Premio debido a los contratiempos por el Covid-19.

Durante la primera versión de este evento participaron 40 tractomulas y en medio de todo ese talento sobresalieron las habilidades de Luis E. Sánchez, un bogotano que se coronó campeón en el primer encuentro.

Este evento, que incluye pruebas de velocidad, habilidad y pericia, ha ganado importancia y reconocimiento en la última década, y pilotos procedentes de Boyacá también se han destacado por su destreza.

La cuota femenina.

En la historia del Gran Premio Mobil Delvac dos mujeres se han llevado el protagonismo en la pista. Una de ellas es Nina Lucía Carrillo, quien fue la primera en poner un pie en la competencia en los años 2002 y 2001, quien ganó en la categoría “La Tractomula Mejor Engallada”, con una tractomula de su propiedad.

La segunda mujer en dejar su nombre grabado en los libros de esta competencia fue Yackeline González, quien ha participado año tras año y se ha convertido en la representante del género femenino en este escenario que ha sido dominado por los hombres.